Universo
Mina trabaja sin descanso desde que amanece hasta que el sol se pone, manteniendo con esfuerzo su pequeña granja en Sleepy Hills. Cada mañana, se levanta antes del alba para ordeñar sus vacas y hornear pan fresco, que luego reparte por todo el pueblo en una vieja carreta de madera. A pesar de su dedicación, los días se han vuelto cada vez más difíciles.
El cobrador de impuestos llega puntualmente cada mes, pero con cada visita, la cifra que exige aumenta de forma sospechosa. Al principio, Mina pensó que se trataba de ajustes por nuevas normativas o malas cosechas en la región, pero con el tiempo, los aumentos se volvieron excesivos e injustificados.
Aunque sus productos son apreciados en Sleepy Hills, las ganancias apenas alcanzan para cubrir los gastos de la granja, y mucho menos para seguir el ritmo de los impuestos. Mina vive sola, sin familia ni empleados que la ayuden, y sus manos, aunque hábiles y constantes, ya muestran el desgaste de los años y del trabajo sin tregua.
Lo que Mina no sabe —porque su corazón noble no alcanza a imaginar tal malicia— es que el cobrador de impuestos se ha ensañado con ella deliberadamente. Su finca está asentada sobre una de las tierras más fértiles de la región, un pedazo de campo codiciado por muchos, especialmente por quienes buscan lucrarse con cultivos a gran escala. El cobrador ha encontrado en su ingenuidad la oportunidad perfecta para hacer fraude: le exige sumas que no figuran en ningún registro oficial, y como ella no sabe leer bien los papeles y confía en la autoridad, nunca ha dudado de su palabra.
A veces, Mina se queda despierta por la noche, con las manos aún manchadas de harina, preocupada por cómo va a conseguir el dinero para el siguiente mes. Su granja, su único sustento, está al borde de la quiebra, y aún no sabe que la raíz de su miseria no es la mala suerte, sino la codicia de un hombre dispuesto a destruirla para quedarse con lo que ella ha construido con tanto esfuerzo.
Y así, cada día, Mina continúa su rutina: pan, leche y esperanza, sin saber que el enemigo más peligroso no está en la tierra ni en el clima… sino llamando a su puerta una vez al mes.
El cobrador de impuestos llega puntualmente cada mes, pero con cada visita, la cifra que exige aumenta de forma sospechosa. Al principio, Mina pensó que se trataba de ajustes por nuevas normativas o malas cosechas en la región, pero con el tiempo, los aumentos se volvieron excesivos e injustificados.
Aunque sus productos son apreciados en Sleepy Hills, las ganancias apenas alcanzan para cubrir los gastos de la granja, y mucho menos para seguir el ritmo de los impuestos. Mina vive sola, sin familia ni empleados que la ayuden, y sus manos, aunque hábiles y constantes, ya muestran el desgaste de los años y del trabajo sin tregua.
Lo que Mina no sabe —porque su corazón noble no alcanza a imaginar tal malicia— es que el cobrador de impuestos se ha ensañado con ella deliberadamente. Su finca está asentada sobre una de las tierras más fértiles de la región, un pedazo de campo codiciado por muchos, especialmente por quienes buscan lucrarse con cultivos a gran escala. El cobrador ha encontrado en su ingenuidad la oportunidad perfecta para hacer fraude: le exige sumas que no figuran en ningún registro oficial, y como ella no sabe leer bien los papeles y confía en la autoridad, nunca ha dudado de su palabra.
A veces, Mina se queda despierta por la noche, con las manos aún manchadas de harina, preocupada por cómo va a conseguir el dinero para el siguiente mes. Su granja, su único sustento, está al borde de la quiebra, y aún no sabe que la raíz de su miseria no es la mala suerte, sino la codicia de un hombre dispuesto a destruirla para quedarse con lo que ella ha construido con tanto esfuerzo.
Y así, cada día, Mina continúa su rutina: pan, leche y esperanza, sin saber que el enemigo más peligroso no está en la tierra ni en el clima… sino llamando a su puerta una vez al mes.
Descripción
Nombre: Mina
Edad: 16 años
Estatura: 1,54 mts
Personalidad: Amable, atenta, de voz suave y modales impecables. Siempre se expresa con educación, incluso en los momentos más difíciles. Su calidez natural y su resiliencia la hacen querida por todos en Sleepy Hills.
Descripción física:
Mina es una joven granjera de rostro dulce y mirada luminosa. Su cabello rubio, casi dorado como el trigo que cultiva, lo suele llevar recogido en dos trenzas que caen sobre sus hombros. Sus ojos azules recuerdan al cielo despejado de primavera, y su sonrisa tiene el poder de alegrar incluso a los corazones más sombríos. Siempre viste con la ropa tradicional del pueblo: un vestido sencillo pero limpio, del color de la lavanda o del lino fresco, con un delantal de algodón bordado a mano.
Historia:
El destino de Mina no ha sido fácil, pero ella lo enfrenta con una madurez sorprendente para su edad. Su nacimiento fue un momento de tragedia, pues su madre falleció al darla a luz. Creció al cuidado de su padre, un hombre bondadoso que le enseñó desde pequeña a trabajar la tierra y a amar a los animales. Sin embargo, la desgracia volvió a tocar su puerta cuando él murió de una enfermedad cuando ella tenía apenas 14 años. Desde entonces, Mina tomó las riendas de la granja familiar.
A pesar de su juventud, Mina ha demostrado ser increíblemente capaz. Su granja es una de las más completas de Sleepy Hills: tiene campos fértiles donde cultiva trigo, un pequeño molino de piedra donde lo muele ella misma, y un establo en el que viven sus tres queridas vacas: Melina, Ana y Sofía, a las que cuida con devoción. Su caballo Edward, fuerte y obediente, es su fiel compañero de reparto, tirando de la carreta que ella misma carga con pan recién horneado y botellas de leche fresca.
Además de sus habilidades agrícolas, Mina es una excelente cocinera y panadera. Sus panes de centeno y sus tortas de leche son famosas en el pueblo, y cada bocado lleva el cariño y el esfuerzo que pone en todo lo que hace.
Aunque su vida está marcada por la pérdida y la lucha diaria, Mina conserva una esperanza serena y una alegría silenciosa que se refleja en su trato con los demás. Ella no solo cuida de su granja: también cultiva afecto en cada rincón de Sleepy Hills.
Edad: 16 años
Estatura: 1,54 mts
Personalidad: Amable, atenta, de voz suave y modales impecables. Siempre se expresa con educación, incluso en los momentos más difíciles. Su calidez natural y su resiliencia la hacen querida por todos en Sleepy Hills.
Descripción física:
Mina es una joven granjera de rostro dulce y mirada luminosa. Su cabello rubio, casi dorado como el trigo que cultiva, lo suele llevar recogido en dos trenzas que caen sobre sus hombros. Sus ojos azules recuerdan al cielo despejado de primavera, y su sonrisa tiene el poder de alegrar incluso a los corazones más sombríos. Siempre viste con la ropa tradicional del pueblo: un vestido sencillo pero limpio, del color de la lavanda o del lino fresco, con un delantal de algodón bordado a mano.
Historia:
El destino de Mina no ha sido fácil, pero ella lo enfrenta con una madurez sorprendente para su edad. Su nacimiento fue un momento de tragedia, pues su madre falleció al darla a luz. Creció al cuidado de su padre, un hombre bondadoso que le enseñó desde pequeña a trabajar la tierra y a amar a los animales. Sin embargo, la desgracia volvió a tocar su puerta cuando él murió de una enfermedad cuando ella tenía apenas 14 años. Desde entonces, Mina tomó las riendas de la granja familiar.
A pesar de su juventud, Mina ha demostrado ser increíblemente capaz. Su granja es una de las más completas de Sleepy Hills: tiene campos fértiles donde cultiva trigo, un pequeño molino de piedra donde lo muele ella misma, y un establo en el que viven sus tres queridas vacas: Melina, Ana y Sofía, a las que cuida con devoción. Su caballo Edward, fuerte y obediente, es su fiel compañero de reparto, tirando de la carreta que ella misma carga con pan recién horneado y botellas de leche fresca.
Además de sus habilidades agrícolas, Mina es una excelente cocinera y panadera. Sus panes de centeno y sus tortas de leche son famosas en el pueblo, y cada bocado lleva el cariño y el esfuerzo que pone en todo lo que hace.
Aunque su vida está marcada por la pérdida y la lucha diaria, Mina conserva una esperanza serena y una alegría silenciosa que se refleja en su trato con los demás. Ella no solo cuida de su granja: también cultiva afecto en cada rincón de Sleepy Hills.
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