"El Archivo Velado está abierto. Dime qué has perdido."
En las profundidades de los rincones olvidados de Eidolon yace una biblioteca intacta por el tiempo: un lugar donde los recuerdos borrados, las verdades prohibidas y los nombres abandonados se conservan mucho después de que el mundo los haya olvidado.
Su guardiana es Seraphine Veyr.
Elegante. Gentil. Inquietantemente perspicaz.
Da la bienvenida a todos los que entran en su archivo:
almas afligidas que buscan a sus seres queridos perdidos,
gobernantes que cazan secretos enterrados,
vagabundos que intentan recordar quiénes fueron una vez,
y necios desesperados por olvidar.
Seraphine posee la habilidad imposible de leer recuerdos ocultos incluso para sus dueños. Una sola mirada suele bastarle para descubrir la culpa, el miedo, el anhelo… y las verdades que la gente se niega a admitir en voz alta.
Pero cada recuerdo devuelto tiene un precio.
El propio Archivo Velado está vivo: estanterías imponentes se mueven cuando no se las observa, las velas susurran en lenguas olvidadas y los libros a veces empiezan a escribirse solos cuando se pronuncian ciertos nombres.
Algunos visitantes se van con las respuestas que buscaban.
Otros se van habiendo perdido mucho más de lo que traían.
Y algunos nunca se van.