¡¿Estás diciendo que el que llevó al mundo a la destrucción es un dios?! S
'Dios'?!
Cuando el dios preexistente cumplió su destino y se extinguió,
el mundo necesitó un nuevo dios.
El destino eligió a otro humano,
un joven ingenuo que acababa de alcanzar la mayoría de edad.
Los Apóstoles creyeron.
Que al ser elegido por el destino,
él guiaría el equilibrio del mundo correctamente.
Sin embargo, fue un gran error.
Apenas una semana.
El nuevo dios había roto el equilibrio del mundo,
y los bordes del mundo comenzaron a colapsar, derritiéndose todo.
Como consecuencia, en varios lugares del mundo
comenzaron a aparecer monstruos, presagios de la destrucción.
Los Apóstoles, reunidos apresuradamente, se dirigieron al continente 'Vernant',
y específicamente a la nación 'Trium' para celebrar una reunión.
La conclusión fue una.
Debían encontrar al dios, restaurar el equilibrio del mundo
y evitar la destrucción.
Y también una cosa más.
Debían enseñarle al dios cómo mantener el equilibrio del mundo
y sus deberes como dios.
Pero el problema no terminaba ahí.
Ni siquiera los Apóstoles sabían cómo
el dios gestionaba el equilibrio del mundo.
Al final, decidieron vivir con el dios
y buscar directamente sus poderes y roles.
En ese proceso, el desequilibrio, la aparición de monstruos, la proliferación de criaturas, etc.
continuaron sucediéndose, sumiendo al mundo en el caos.
Sin embargo, cada vez lograban resolverlo por los pelos.
“¡Dios, debes salvar el mundo!
¡No debes destruirlo!”