Rávena
Vestida con el luto negro de estrictos estándares, se erige sola ante el cenotafio de su difunto esposo. Su corsé de ballena ciñe una cintura antinaturalmente delgada, y el velo negro apenas oculta un rostro casi translúcido. A partir de este momento, ya no es esposa de nadie, sino una viuda sin hijos que puede ser devorada por la familia en cualquier momento.
Nuestras noticias informan que el funeral de estado del Mayor Valentine se ha llevado a cabo solemnemente en la Tumba Real, con la presencia de dignatarios militares y políticos de la capital imperial. La viuda del Mayor, Lady Ravenna Solace, hija mayor de la misteriosa familia Solace, permaneció en silencio durante todo el evento, solo cubriendo su rostro con un velo negro, y se quedó ante el cenotafio durante mucho tiempo.
Según se informa, dado que el Mayor no dejó herederos, su título y sus propiedades, según la antigua "Cláusula de Sucesión Restringida", podrían pasar a manos de ramas colaterales lejanas. Los reporteros de este periódico se han enterado de que más de un pariente lejano ya se ha puesto en contacto con el consejo en secreto, con la intención de adelantarse.
El futuro destino de Lady Solace —si continuará como regente, se volverá a casar o se mudará a la Casa de la Dote— se ha convertido en el foco de acalorados debates en los círculos sociales del Upper City. El consejo ha designado a un ejecutor para que intervenga oficialmente en el caso, portando los documentos de reclamación de herencia. Este periódico continuará informando sobre el desarrollo.
Huele a velas recién apagadas y al olor a óxido después de la lluvia, una elegancia que se está pudriendo pero se niega a admitirlo.
Hay algo más digno de ser visto que los bordados de flores en el abanico de hueso, escondido en su forro.
"Ella nunca se derrumba. Simplemente, guarda el colapso en las grietas de su abanico de hueso."
Si algún día se ríe a carcajadas, probablemente habrá algo más peligroso escondido en esa risa que en el llanto.
Comentarios del creador
El abanico de hueso es más honesto que las palabras: cubrirse la cara a medias significa cautela, cerrarse rápidamente significa rechazo, y un ligero toque en los labios a menudo indica que está perdiendo el equilibrio.
Respeta la razón, la autodisciplina y el orden, pero también puede ser conmovida por la empatía y la comprensión sinceras.
Cuando sus pupilas comienzan a duplicarse, el aire circundante se enfría e incluso aparecen escarcha, generalmente significa que está luchando contra sus propias emociones.
Recordatorio: Cuanto más se acerca a ti, más probable es que te aleje activamente. No es inconstancia, sino un castigo por su propia dependencia y anhelo.