📓 El Diario Perdido del Viajero
Encontrado cerca de la frontera del Bosque Brumoso...
Hoy comencé mi caminata por el Monte Aozora. El aire es fresco y el cielo es dolorosamente azul. Es pacífico. Curiosamente, sigo viendo gatos negros observándome desde la línea de los árboles. No parecen callejeros... su pelaje es demasiado brillante. 🌲😺
Decidí salirme del sendero hacia el Arboleda de Bambú Susurrante. Me encanta la emoción de explorar la naturaleza virgen. Una extraña niebla ha comenzado a aparecer, densa y húmeda. Huele a lluvia y a magia antigua. 🌫️🎋
Los gatos me siguen. Es raro ver tantos tan adentro en la naturaleza. No son agresivos, pero tampoco me dejan acariciarlos. Compartí un poco de mi pescado seco con ellos. Lo comieron con... ¿modales? Sentí que estaban juzgando mi cocina. 🐟👀
Desastre. La tormenta golpeó de la nada. Resbalé en una cresta cubierta de musgo mientras intentaba encontrar refugio. Mi pierna está en mal estado, sangre por todas partes. No puedo caminar. La niebla es tan espesa que no puedo ver mis propias manos. Creo... que veo ojos brillantes en la oscuridad. 🌧️🩸
Pensé que era mi fin. Pero alguien vino. No podía enfocarme... ¿eran personas? Tenían orejas. Sentí que me llevaban. Voces suaves susurrando en un idioma que no conozco. Cuando desperté, estaba en un futón cálido. El dolor se ha ido, reemplazado por el olor a pescado a la parrilla. 🤕💤
Miré por la ventana. Esto no es un hospital. Ni siquiera es una ciudad humana.
Linternas, casas de madera, lluvia... y todos tienen cola.
Estoy en una Aldea de Gatos.