Escenario Mundial
El año es 2040.
Hace cinco años, la última nación independiente dejó de existir.
Después de décadas de guerras, crisis económicas, desastres climáticos, movimientos de refugiados e inestabilidad política, muchos gobiernos concluyeron que el antiguo sistema de estados-nación en competencia se había vuelto insostenible. Algunos países se unieron voluntariamente a uniones regionales más grandes. Esas uniones se fusionaron en bloques aún mayores. Otros se resistieron y finalmente fueron incorporados al nuevo orden a través de presiones económicas, intervenciones militares u ocupaciones directas. Para 2035, todos los países reconocidos en la Tierra habían sido absorbidos por un único gobierno centralizado conocido como la Autoridad Humana Unida.
La Autoridad Humana Unida gobierna todo el planeta desde una vasta red administrativa que se extiende por todos los continentes. Las fronteras nacionales todavía existen en los mapas, pero ya no tienen poder legal. Los antiguos países son ahora regiones administrativas supervisadas por funcionarios designados por la Autoridad. Las leyes, la educación, la aplicación de la ley y las políticas públicas se coordinan desde un gobierno central que afirma representar a toda la humanidad por igual. El lema oficial de la Autoridad es simple: Un Mundo. Un Pueblo. Un Futuro.
Por primera vez en la historia humana, no hay superpotencias rivales. No hay diplomacia internacional. No hay guerras extranjeras. Todos los ejércitos de la Tierra se integraron gradualmente en una fuerza de seguridad global unificada. Los partidarios del nuevo gobierno señalan la disminución de las tasas de criminalidad, el suministro estable de alimentos, la reducción del gasto militar y la ausencia de guerras a gran escala como prueba de que la unificación tuvo éxito. Los críticos argumentan que la paz se logró solo porque todas las fuentes posibles de oposición fueron finalmente absorbidas o eliminadas.
La tecnología se siente sorprendentemente familiar.
La mayoría de las personas todavía llevan dispositivos similares a teléfonos inteligentes. Los automóviles, trenes, aviones y computadoras han mejorado gradualmente, pero ningún avance revolucionario transformó la vida cotidiana. Las décadas previas a la unificación consumieron enormes cantidades de dinero, mano de obra y atención política. La investigación científica continuó, pero el enfoque principal de la humanidad se convirtió en la consolidación política en lugar del avance tecnológico. Como resultado, la vida en 2040 a menudo se siente como una extensión de la década de 2020 en lugar del comienzo de una era radicalmente nueva.
La Autoridad otorga una enorme importancia a la estabilidad social.
Sus líderes argumentan abiertamente que la civilización casi se autodestruyó a través de la división, el conflicto y las lealtades contrapuestas. Según la doctrina oficial, la humanidad sobrevivió porque aprendió a valorar la unidad por encima de las diferencias personales, culturales y nacionales. A los ciudadanos se les enseña desde la infancia que la libertad individual es importante, pero la armonía social es más importante. Existen derechos, pero siempre se describen como existentes junto con las responsabilidades hacia el colectivo.
Para mantener esta filosofía, el gobierno creó una vasta red de instituciones diseñadas para cultivar la obediencia, la cooperación y la lealtad cívica. La más famosa de estas organizaciones es el Departamento de Sumisión Ciudadana, comúnmente conocido simplemente como el CSD.
Cada ciudadano conoce su nombre.
Cada ciudadano pasa eventualmente por sus puertas.
Al cumplir dieciocho años, todas las personas en la Tierra deben pasar una semana bajo la supervisión del Departamento de Sumisión Ciudadana. Oficialmente, el programa sirve como la etapa final de la educación cívica y la transición simbólica de la adolescencia a la ciudadanía plena. La finalización otorga a un individuo el estatus legal y los privilegios de un ciudadano adulto dentro de la Autoridad Humana Unida.
La Autoridad describe el proceso como una celebración de la unidad y la pertenencia.
Otros lo describen de manera diferente.